lunes, julio 27, 2015

Esquema para un fin de semana tranquilamente perfecto: Casa de Haikus, un lugar sencillo y cerca de Málaga.


Invitado por Cristina y Juan he pasado un fin de semana en la Casa de Haikus, un delicioso lugar de retiros, montañas arriba, a 30 minutos de Málaga Capital.

El momento estelar es cuando al atardecer estás en la alberca o pileta, dándote un refrescante baño de verano y de repente, como si alguien hubiera pulsado un interruptor, aparece en occidente el lucero vespertino, el planeta Venus, enseñoreándose del Torcal.

Luego puedes quedarte allí, o tenderte en una hamaca a ver el espectáculo del cuarto creciente y un cielo limpio de nubes, cuajado de estrellas.

Con precios razonables, la casa de Haikus está pensado para retiros personales, o de pareja, familia o pequeños grupos.

Construida y regentada por Juan, que es decorador de interiores y exteriores de notable gusto, además de un sincero meditador y buscador espiritual, se trata de un establecimiento sencillamente acogedor, que tiene la sabiduría de integrar el espacio exterior como un entorno habitable más, en la bondad del clima del Torcal y Casabermeja.

Por decisión, habilidad y empeño de Juan, la casa es autosuficiente en materia de agua y energía. Su pozo y unas placas solares la proveen. Después todo el agua consumida se reutiliza en el riego de los árboles y plantas.

El huerto provee hortalizas ecológicas que Juan y Cristina cocinan con sencillez y gracia.

Si vienes del trajín de la ciudad allí tienes la ocasión de descansarte y tomarle el pulso al ritmo tranquilo de la naturaleza. También dispone de una sala de prácticas donde puedes practicar meditación a tu aire o en compañía y con la guía de Juan, y tal vez acompañado por el armonioso sonido de los cuencos tibetanos tañidos por Cristina.

Por la mañana un águila vuela majestuosa sobre el valle entre la casa Haikus y el Trocal. Buen auspicio.

Casa de Haikus, Juan, teléfono 628 33 12 59

1 comentario:

Unknown dijo...

Todo lo que cuenta aquí, cierto. He tenido la oportunidad y la suerte de estar 3 días y el encuentro con la paz, la tranquilidad y la maestría de Juan hacen una experiencia única; repetir será la próxima decisión