Hay
una profunda sabiduría en los conflictos y peleas y retos que tienes ahora
mismo en tu relación de pareja. Si no estas en pareja esto es aplicable a
cualquier relación importante en tu vida donde hay conflicto y que te interesa
resolver.
Las
grandes o pequeñas paredes de resentimientos, enfados, reproches, criticas,
acusaciones y exigencias no resueltos son los causantes de los conflictos y
peleas estúpidas, superficiales que os mantienen alejados.
Para
saber como resolver este tinglado es importante saber como se construye y
vosotros mismos ya os daréis cuenta de como resolverlo.
Como se construye el conflicto?
1.
Apuntamos hacía al otro como culpable de lo que ocurre.
2. Hay una creencia cultural profunda de que si el otro cambia yo no tengo
problemas.
3.
Como consecuencia esto quiere decir que si el otro no cambia yo no
tengo poder sobre el conflicto.
Miramos
detenidamente el significado profundo de estas actitudes.
1. Apuntar al otro como culpable del
conflicto:
Culpar al otro del conflicto tiene las siguientes consecuencias:
-
Una: este otro se siente acusado y
se pone a la defensiva. Cuando cualquiera de nosotros se pone a la defensiva SE
ACABA LA ESCUCHA. El cerebro más primitivo se pone en alerta para defenderse.
Ya hemos colocado el dialogo en la supervivencia dura y pura o te ataco o tengo
que huir. No hay otra.
-
Segunda consecuencia nefasta: Al apuntar tu dedo hacia tu
pareja o tu ser querido, ya te has
desentendido de tu responsabilidad en la creación del conflicto. Además cuando
el otro se empieza a defender porque se siente atacado y cierra la vía del
dialogo tú te enfadas, te frustras. Cada cuál tiene su respuesta programada a
este tipo de situación. Observa la con mucha atención. Empieza a conocer tu
respuesta a esta pared que contribuiste a erguir sin darte cuenta apuntando tu
dedo hacia tu pareja.
El
hábito de ver el fallo en el otro, de culpar la vida y las circunstancias o la
suerte por nuestros fracasos o nuestros conflictos está profundamente arraigado
en nuestras células porque nuestros cerebros límbicos siguen muy activos y
nuestra corteza cerebral todavía no está lo suficientemente desarrollada para
que no nos identificamos con la amenaza de supervivencia emocional que nos
lleva a defendernos automáticamente cuando alguien apunta hacía nosotros en un
conflicto. Actuamos como si estuviéramos delante de un león que amenaza nuestra
vida física y esto no es así.
Por lo tanto darse cuenta de esto es el
primer paso para no perpetuar los conflictos.
2. “Si
el otro cambia yo no tengo problemas”.
Esta
creencia hace que muchísimas parejas se quedan juntos porque viven en la
ilusión de que algún día el otro se dará cuenta de lo que le digo y lo que me
hace daño y entenderá que tiene que cambiar. ¿Estáis familiarizados con esta
creencia?. Yo misma me quedé enganchada durante años esperando que mi gran amor
se percatará de cuanto le amaba y lo especial que era yo para volver conmigo.
Tardé 5 años para darme cuenta que yo vivía en el cuento y que se había
olvidado de mí. Fue un gran choc y muy doloroso pero me permitió abrir las
puertas de mi corazón para estar disponible para nuevas relaciones. Esta creencia que te hace vivir en esta ilusión es muy venenosa. Porque mientras estás esperando que el otro
cambie la vida va pasando y tú sin darte cuenta te vas entumeciendo sin
enterarte porque estás distraída con las labores diarias y obligaciones
cotidianas, la televisión y whatsapp que se encargan que no te enteres de este entumecimiento.
El hábito de apuntar el dedo hacía el otro
es la consecuencia de la creencia de que el otro tiene que cambiar para que el
conflicto o la pelea se resuelve.
3. Si el otro no cambia yo no tengo poder
sobre el conflicto.
Esto
es la muy importante conclusión subconsciente implicada en la creencia de la
espera a que el otro cambie para que tu puedas estar bien en la relación. Esto
es muy peligroso porque si el otro no cambia y tu estas entumecida esperando
que cambié esto quiere decir que sufres y te distraes para no sentir este
sufrimiento al cuál tienes la sensación
que estas condenada porque el otro tiene que cambiar para que el conflicto se
resuelve.
BIENVENIDA
AL VICTIMISMO DE TU VIDA. Eres heroína de tu sufrida vida.
Has puesto el poder de tu vida en las
manos del otro y solo te queda esperar que se enteré de tu sufrimiento y
cambie.
Esto no va a ocurrir. Así que despiértate.
Las conclusiones de lo expuesto anteriormente
quedan claras:
- Darse cuenta que apuntar el dedo con reproche, culpabilizando, criticando o exigiendo solo pone el otro a la defensiva y no abre dialogo.
- Creer que el otro es la causa del conflicto y que si no cambia no hay nada que hacer te pone en el lugar de la victima condenada al sufrimiento porque vive en la ilusión de que el otro es el culpable y es él el que tiene que cambiar. Por lo tanto nunca serás responsable de tus conflictos.
Qué hacer con este paquete?
Conectar con la sabiduría del conflicto.
La sabiduría del conflicto es que este otro
con quién estás en conflicto es tu espejo. Existe en tu vida como regalo que te
haces a ti misma para que puedas ver todo lo que no te gusta de ti misma. Todo
lo que escondes en tu subconsciente, que reprimes, rechazas, suprimes de tu
consciencia se manifiesta en este otro para que tu puedas mirarte y aprender a amar y abrazar todas tus aspectos
negativos. Qué sabiduría de la vida! Por eso escogiste a esta persona y no a
otra.
Esta persona es tu camino hacía tu
interior. Qué regalo!!!!
Cuanto
más rápido asumes esta realidad y aprendes a mirar a tu pareja o tu ser querido
con quién tienes el conflicto como tu espejo, más rápido terminas con tu
sufrimiento. Esto se llama tomar responsabilidad de tu contribución a la
creación del conflicto. Si además el otro hace los mismo empezamos a crear la
verdadera intimidad y confianza profunda que abren el camino a la pasión
duradera.
Aunque
el otro no haga esto, el mero hecho de que tú parás de reprochar, acusar y
exigir permite que tu pareja tenga el espacio que le hace falta para
reconsiderar su postura ya que no hay la presión que crea la pared defensiva
porque no hay ningún león que quiere comerle.
Qué difícil es hacer esto verdad?
Es
verdad que esto no es facíl. Pero si te lo propones lo conseguirás.
Hazte preguntas abiertas en el lugar de apuntar con
el dedo.
Ejemplo:
de qué manera puedo conseguir recibir esto que necesito de mi pareja? En el
lugar: cuantas veces te he dicho que hagas esto por mi?
Me
sigues?
Poquito
a poquito vas a ir transformando tu actitud, serás más consciente de tus
creencias y tus hábitos nocivos que contribuyen a la existencia de los conflictos.
Mi
trabajo tiene la intención profunda de ayudarte a que seas feliz, apasionada,
alegre y amorosa en tu relación de pareja.
Estoy
contigo. Iré escribiendo sobre este tema y como disolver las creencias y sanar
las heridas y los resentimientos y enfrentar los miedos que nos tienen
atrapados en relaciones que no florecen.
Es mi
granito de arena para cambiar el mundo. Una pareja feliz hace una familia
feliz, y una familia feliz es una sociedad feliz.
Un
fuerte achuchon!!!!
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