jueves, enero 31, 2008

LOSAR Año Nuevo Tibetano 2135


El Domingo 10 de Febrero se celebra la entrada del año de la RATA DE TIERRA.

Desde las 11:00 de la mañana los miembros de Amitabha Chöeling de Málaga harán prácticas devocionales. A las 19:00 Horas tendrá lugar la ceremonia de LAMA CHÖPA.

miércoles, enero 30, 2008

¿Cómo llegar a Rishikesh? Consejos para un viaje primerizo a India

Laxman Jhula, RishKesh


Como anuncio y aconsejo algunos maestros y cursos de Yoga en Rishikesh, en ocasiones me preguntan cómo llegar a Rishikesh.

Os cuento mis preferencias:

1º. Prefiero, si es posible y no muy caro aterrizar en Delhi temprano por la mañana cuando amanece, porque te queda el día por delante para organizar el resto del viaje. Llegar de día, en cualquier caso y no muy tarde. Aterrizar de noche es una lata pues te obliga a tomar un taxi y buscar hotel a altas horas de la madrugada. Y hacer eso en un país desconocido, para quien viaje por vez primera es, cuanto menos, molesto.

2º Acostumbro a reservar habitación España, por el mismo motivo. Hay hoteles no muy caros donde es posible hacerlo a través de internet. Me parece lo más cómodo y tranquilo para la primera noche en India.

3º Si no ha cambiado la cosa, a la salida del vestíbulo del aeropuerto, a la derecha, hay un mostrador oficial donde se contratan taxis con prepago ("Pre Paid Taxi Desk"). Es barato y seguro, pues tanto el empleado como un policía anotan tu nombre y destino. No lo confundas con el mostrador de las agencias de viaje. Pregunta por él en la oficina de turismo gubernamental del interior del Aeropuerto, antes del control de pasaportes. También puedes cambiar divisas por esa zona, tienen un buen cambio. Si por algún motivo, bajo la excusa que sea (inundaciones, motines, etc.), el taxista pretende llevarte a otro hotel insístele de modo serio y tajante que te lleve a tu destino.

4º Una vez aterrizado y descansado voy a la estación a comprarme un billete hacia Haridwar, puedes consultar los trayectos y la disponibilidad de plazas en: http://www.indianrail.gov.in/

Anota los datos del tren que elijas. Salvo excepciones, el tren es el mejor modo de viajar en India. A lo mejor ahora resulta posible comprar el billete por la web. De otro modo cuenta con que te quede un día más en Delhi hasta que salga tu tren. Lo mejor es comprarlo en la primera planta de la estación de New Delhi, en la oficina para turistas. Cuidado con los Touts, que son unos individuos que se dedican a engañar a los turistas con mil argucias para venderles esto o aquello y, en suma, marearles para hacerles perder tiempo y sacarles el dinero. Ignora a los paisanos que te hablen o pregunten en la calle, particularmente junto a las estaciones y lugares turísticos.

5º A no ser que haya cambiado la cosa desde la vez anterior que viajé, una de esas excepciones es el trayecto Haridwar-Rishikesh. Aunque hay una línea ferroviaria es mejor ir en autobús. El autobús sale desde la estación de autobuses vecina o no muy lejos de la estación de tren. También es posible tomar un taxi directamente desde la estación ferroviaria de Haridwar hasta tu destino en Rishikesh. Si mal no recuerdo, y si la situación no ha cambiado mucho, cuesta de 4 a 6€. Fija siempre el precio por anticipado. El autobús cuesta pocas decenas de céntimo.

6º Aunque, desde nuestra perspectiva, parezca inconcebible, contratar a un colie-porter o maletero (llevan una camisa roja y una chapa metálica amarrada al brazo) es una buena opción para que, no sólo te lleve las maletas, sino que te guíe por los laberintos que son en ocasiones las estaciones de trenes y autobuses de India, es su modo de ganarse la vida, y no cuesta su servicio más de un €.

7º En Rishikesh los Rikshaw (motocarros) funcionan como autobús en la carretera principal que va a lo largo del Ganges (Haridwar Road), esto es muy barato, no llegando a más de algunas pocas decenas de cents de €. De otro modo puedes contratar uno a modo de taxi fijando el precio por anticipado a tu destino.


También en este blog:

Vídeo de Swami Rudradev, alumno destacado de Iyengar, asanas de Yoga y habla sobre el viejo Rishikesh.

Mapa de Rishikesh Map

Consejos útiles para un viaje a la India



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martes, enero 29, 2008

Estadísticas del blog de la Yoga Sala Málaga

El domingo pasado (27-1-08) quité el contador de visitas. Hasta entonces, desde el 17 de abril, de 2007 las visitas fueron 12.825.

Las búsquedas que conducían al blog eran mayormente relativas a Yoga, Zen y algunos aspectos de la salud, la cultura oriental y otros asuntos que abordamos en este sitio. La excepción fue el día de mayor actividad, 30 junio de 2007, con 154 páginas vistas, cuando mencioné la Luna Azul, como signo auspicioso de nuestro cambio de local desde el Edificio de "El Pimpi" en C/Granada, hasta al que ahora tenemos en C/ Moreno Monroy, junto a C/Larios.

Las visitas provenían de todo el mundo, también de nuestra amada India pero, como cabe suponer, la mayoría procedían de paises de habla hispana (incluídos los EEUU), y tanto más visitas cuanto más próxima la procedencia: Europa (principalmente Alemania, Francia y Portugal) España, Andalucía y, sobre todo, Málaga provincia y capital.

http://webstats.motigo.com/s?tab=1&link=3&id=4350245

Hasta que quité el contador, la media de visitas diarias venía siendo de más de 60. Interesante conocer estos datos pero, de algún modo, a causa del contador, se desplegaban ventanas emergentes de publicidad cada vez que se hacía clic en la página. Ahora puede verse el blog con más facilidad.

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lunes, enero 28, 2008

Librería Cinco Anillos, Málaga

(Haz doble clic en el mapa de situación para ampliarlo).

Hoy he visitado la librería Cinco Anillos, en C/ Mariblanca, 6. Málaga, de la que me venían hablando (bien) desde hace semanas (se inauguró hace un mes).

Me parece uno de esos espacios excepcionales, donde echarle un vistazo a los libros es un placer. Está especializada en Cultura Oriental, Budismo, Zen, Taoísmo, Psicología, Filosofía, etc. Dispone además de una sala de exposiciones y conferencias aneja.

En esta librería me siento como en casa, entre otras cosas porque muchos de los libros de sus estanterías son los que tengo en mi biblioteca, de los que tanto he aprendido y con los que tanto he disfrutado. Y además tiene sugerentes novedades.

La inauguración y el éxito de una librería tan interesante y agradable como es Cinco Anillos dice mucho de esta ciudad que la alberga y de sus habitantes.

www.libreriacincoanillos.es

Su espacio de actividades:

http://espacioca.wordpress.com/

Tlf. 952 22 17 48
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domingo, enero 27, 2008

Iniciación al Zen en Málaga, sábado 9 de febrero.

El Dojo Zen de Málaga celebrará una iniciación a la meditación Zen -Zazen- el sábado 9 de febrero a las 10'00 en El Centro de Estudios Budistas, C/ Moreno Monroy 5, 3ª Planta, en el Centro de Málaga. La entrada es gratuita. Se explicará cómo practicar Zen, la posición de Zazen, la respiración, la actitud mental, los significados de algunos usos tradicionales del Zen dentro del Dojo, o lugar de la práctica. Podrán hacerse preguntas al final de las explicaciones. También se explicará cómo está organizada la práctica de Zazen en el Dojo Zen de Málaga y en Andalucía.

Consulta los detalles y el mapa de localización en http://yogasala.blogspot.com
o en el teléfono 658 19 09 15
o escribiendo a
zendojomalaga
@ (quita este antispam) gmail.com


El Zen se encuadra dentro del Budismo Mahayana (Gran Vehículo). La palabra Zen proviene del chino chán, que a su vez procede del sánscrito Dhyana, que significa meditación. El término con que traducimos estos conceptos "meditación" es aproximado. El Diccionario de la Real Academia define meditar como "Aplicar con profunda atención el pensamiento a la consideración de algo, o discurrir sobre los medios de conocerlo o conseguirlo." En el Zazen la concentración se enfoca sobre la posición y sobre la respiración "sin meta y sin afán de provecho", tal como manifiesta el lema Zen.

Históricamente el Zen se remonta a los tiempos de Buda. El primer patriarca Zen es Bodidharma, monje legendario procedente del sur de la India que en el siglo VIII de nuestra era difundió el Zen en China. De China pasó a Japón pricipalmente gracias a la tarea difusora del monje japonés Dogen. En los años sesenta del pasado siglo Deshimaru (autor de numerosos libros sobre la materia) se estableció en París donde se dedicó a difundir el Zen en Europa durante el resto de su vida. Fundó la Asociación Zen Internacional a la cual pertenece el Dojo Zen de Málaga.

El Zen se caracteriza por una austeridad de usos, donde los elementos intelectuales, rituales y ornamentales están simplificados y donde la propia práctica de la meditación sentada, Zazen, ocupa el lugar principal y es el objetivo primero.

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jueves, enero 24, 2008

Para recibir nuestras noticias de Yoga y meditación

En este blog pueden encontrarse noticias relativas al Yoga, la meditación, el budismo, particularmente de las escelas Zen y tibetana Gelugpa, filosofía oriental, salud y avisos y agenda de nuestra YogaSala de Málaga.

Si quieres recibir noticias de nuestras actividades y eventos de Yoga, puedes escribir un correo a:

yogamalaga@ (quita este antispam) yahoo.es

Para recibir noticias del Dojo Zen de Málaga apúntate en su lista de avisos escribiendo a:

zendojomalaga@ (quita este antispam) gmail.com

Y para contactar con la Escuela Budista Tibetana Gelugpa Amitabha Choeling de Málaga:

amitabhamalaga
@ (quita este antispam) hotmail.com

NOTA: En cuanto quieras podrás darte de baja en la lista de avisos. Las direcciones remitidas no se cederán a terceros.
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domingo, enero 20, 2008

El cuerpo en Oriente y el cuerpo en Occidente (Yoga interior, Yoga exterior 5)

Conviene recordar aquí antiguas opiniones de Occidente donde, desde Platón, se concebía que el cuerpo era una especie de cárcel para el el alma, cuya única liberación posible consistía en la salida de este cuerpo (y, en consecuencia, de este mundo). En las tradiciones filosóficas orientales la liberación no sólo es posible en este cuerpo y en la tierra, sino sólo en la tierra y en este cuerpo es posible la liberación. Cualquier hipotético paraíso de las almas o “Topus Uranos” (mundo de los “devas” que se diría en la filosofía oriental), no deja de ser una jaula de oro. Dentro del pensamiento budista y yóguico la tierra y el cuerpo humano no son un accidente o una maldición, sino que son un instrumento precioso de conocimiento “espiritual”.

En las tradiciones filosóficas de Oriente ocurre que tanto el concepto de mente como el de cuerpo tienen un sentido distinto a los habituales de Occidente. Para empezar la persona o la esencia de la persona no se identifica con la mente, sino que ésta tiene un rango no tan elevado. En la teoría de los “Pancha-Kosas” o cinco capas, se entiende que la persona está constituida por una sucesión de envoltorios, a la manera de capas de cebolla. El cuerpo (físico), así como la mente (emocional) y el intelecto son tres de estos estratos. Los otros dos son la energía y la dicha espiritual. Por otra parte también se habla de diferentes “cuerpos”: el “burdo”, el “sutil” y el “causal”, donde -aproximadamente- el primero sería el cuerpo físico, el segundo el conglomerado emoción/intelecto y el tercero lo que podríamos traducir como “espíritu”, llamado “causal” porque es la causa de los otros dos.

Como la relación entre mente y cuerpo no deja de ser problemática, en los principios de la filosofía occidental también se estableció una división en el alma o espíritu, respecto a las funciones que desempeñaba o a las partes del cuerpo con que se relacionaba, así en Aristóteles y Platón. El motivo original de esta partición era lo que podemos llamar el “diálogo de la mente” (más concretamente el diálogo socrático o platónico de la mente) ¿A quién le habla una persona cuando se habla a sí misma? Por lógica, cuando una persona habla consigo misma lo que en realidad ocurre es que al menos dos partes suyas se comunican entre sí. Lo que se dice del lenguaje verbal también puede decirse del lenguaje simbólico.

Artículo publicado en la versión impresa del nº 8 de la Revista Dharma

sábado, enero 19, 2008

Pintar un templo Zen y Shesshin en Febrero



Nos escribe Begoña Agiriano que, con idea de avanzar en los trabajos del Templo Zen de Seikyuji, Morón, Sevilla, los días 1 a 3 de febrero tendrá lugar un fin de semana de práctica de zazen y pintura.

Y también nos envía la información de las próximas jornadas de meditación zen en ese mismo lugar.

Por cierto la persona que aparece solitaria en medio de la campiña sevillana en la foto es, si no me equivoco, Begoña Agiriano.

Aquí podéis consultar los detalles de la sesshin haciendo clic. O también puedes hacer doble clic sobre la imagen al lado para ampliarla y leer los datos.

jueves, enero 17, 2008

Próximamente... Flexibilizaciones de Loto

En breve publicaré en este blog un artículo explicativo y práctico, ilustrado con fotos, sobre Flexibilizaciones de Loto, es decir, ejercicios yóguicos para alcanzar esa posición sentada de piernas cruzadas.

Ya publicado aquí.
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miércoles, enero 16, 2008

Abierta la inscripción para el taller práctico sobre Técnicas Yóguicas de Relajación y Respiración


Ya está abierta la inscripción para el taller práctico sobre Técnicas Yóguicas de Relajación y Respiración a celebrarse el sábado 26 de enero 2008 a las 11'30, en nuestra sede en C/ Moreno Monroy 5, 3ª Planta, en el Centro de Málaga.

La relajación, tal como tradicionalmente en el Yoga se entiende, es una técnica y un proceso. Relajarse no es fácil, por eso la farmacopea ofrece tantas soluciones químicas para lograrlo. Sin embargo tales soluciones no dejan de tener sus consecuencias no deseadas y sus efectos secundarios.

La relajación Yóguica pretende alcanzar la relajación de un modo natural. Quien de tal modo comienza a relajarse va aprendiendo al mismo tiempo el modo de conseguirlo a voluntad. Es como ir abriendo un camino hacia un bienestar profundo. La clave consiste en ir conociendo el propio cuerpo y abriendo canales hacia cada parte que pretendemos soltar. Resulta paradójico que tratándose de nuestro propio cuerpo y tratándose de músculos de movimiento supuestamente voluntario seamos en principio incapaces de relajarlos a voluntad. ¿Por qué? Porque se ha perdido la conexión con ellos. El objetivo cosiste por tanto en reestablecer la conexión con cada zona del cuerpo. Una vez reestablecida la conexión, una vez recuperado el control sobre el propio cuerpo, poder reposar de un modo reparador, que nos permita tener más energías después.

Quien profundiza en las técnicas yóguicas alcanza una relajación que no se alcanza ni siquiera mediante el sueño. La relajación consciente, como los neurofisiólogos han estudiado, sitúa al cerebro en una vibración, ondas θ, las más reparadoras, pero también las más difíciles de lograr.

Para facilitar la relajación tanto para personas con experiencia en la práctica del Yoga como para aquellas que todavía no lo hayan practicado nunca, vamos a emplear elementos como pesas blandas, pesos de ojos, apoyos especiales para las piernas, caderas, cabezas y hombros.

En íntima relación con la relajación se encuentra la respiración que, por motivos emocionales o posturales en ocasiones presenta bloqueos. Para armonizar la respiración y hacerla fluida, fácil y amplia, los apoyos que hemos mencionado, ayudan mucho, colocando el cuerpo en una posición hace mucho más fácil la expansión del tronco durante la inhalación y desbloquea la exhalación. Lo básico para lograr una respiración amplia y cómoda consiste en 1º conocer la propia respiración (o cuanto menos su ritmo) y 2º liberarla después. Para conseguir estos objetivos además de los apoyos que sitúan el tronco en la posición óptima, emplearemos otras técnicas yóguicas tradicionales de concentración en la respiración.

Confiamos en que este taller de Técnicas Yóguicas de Relajación y Respiración resulte de vuestro interés.

Hay diez plazas disponibles si quieres reservar tu plaza puedes hacerlo en:

Tlf. 658 19 09 15

O en nuestra dierección de correo-e:

yogamalaga@(antispam)yahoo.es

o en nuestra sede de:

C/ Moreno Monroy 5, 3ª Planta, en el Centro de Málaga.
(haz clic aquí para ver el mapa de localización)

Adenda: Con el objetivo de que todas las personas interesadas puedan asistir , hemos fijado además otra fecha para hacer un nuevo taller de Técnicas Yóguicas de Relajación y Respiración, que se celebrará el 16 de febero a las 11'30, en el mismo lugar.

martes, enero 15, 2008

Inteligencia del cuerpo (Yoga interior, Yoga exterior 4)


Hoy en día en el Yoga se les suele llamar a todas las posiciones corporales “asanas”, preservándose la palabra “mudra” para los gestos que se hacen con las manos. En los textos antiguos la palabra “asana” designaba principalmente las posiciones sedentes (la palabra “asana”, por el parentesco indoeuropeo está relacionada con nuestro término “asiento”). Y “mudra” designaba otras posturas corporales. “Mudra” en sánscrito significa literalmente “lo que da la felicidad”. De tal modo, determinadas posiciones corporales son gestos que simbolizan las cualidades o elementos naturales que representan y cuyo nombre reciben: “montaña”, “árbol”, “león”, “héroe”, etc.

Como los gestos son un lenguaje, un medio de comunicación entre dos partes, nos toca ahora averiguar cuáles son estas dos partes que se comunican a través de las posiciones o ejercicios yóguicos. Mismo en nuestro lenguaje hablamos de posición o postura referido no al cuerpo sino a la persona toda como sinónimo de actitud o punto de vista, lo cual nos indica que la postura o posición física de una persona expresa o semeja su posición mental. A diferencia de la danza donde las posiciones y el movimiento del cuerpo es un vehículo artístico o festivo para que una persona comunique arte o música hacia fuera, el Yoga (que en la cultura india está emparetaado con la danza) no se concibe como exhibición sino que es como una danza sin público, una danza para que la persona se comunique consigo misma. Aunque el Yoga puede practicarse en grupo, que es lo que hoy en día acostumbra a hacerse con la guía de un profesor, sin embargo ha sido y es un trabajo personal, no tanto individual o individualista, sino más bien de unión (que es lo que significa Yoga, “Unión”) con el universo.

Dentro de este trabajo personal sigue habiendo una comunicación y, por tanto, hacen falta todavía dos partes que se comuniquen. Estas dos partes son en principio mente y cuerpo. Durante la práctica del Yoga el cuerpo se “anima” adquiere “ánima” o alma, deja de ser algo inerte. Supera su “tamas” (inercia) mediante la acción (“rajas”) y alcanza una vivacidad serena (“satvas”). Mismo aunque la posición exterior del cuerpo esté en quietud en lo interior la mente se mueve con agilidad realizando una auténtica “peregrinación” dentro de sí.

Es interesante observar que, fuera de la práctica del Yoga (que es la realización de posiciones y movimientos corporales conscientes) en la vida laboral, social o familiar, siempre, aunque sea de modo inconsciente (o precisamente de modo inconsciente) estamos adoptando alguna posición corporal. Nuestro cuerpo es el inconsciente. Esta afirmación parece rotunda y arriesgada, pero no es fruto de un razonamiento sino fruto de una experiencia subjetiva, pero compartida, es algo que los yoguis y los meditadores experimentados conocen. Nuestro cuerpo es el almacén de memoria (sobre todo memoria emotiva), es el lugar donde se materializan, donde se concretan y “solidifican”, el espacio donde se realizan las vivencias y los sentimientos relativos a esas vivencias. Entonces la realización de posiciones y movimientos conscientes, el recorrido mental por el cuerpo se convierte en una exploración del inconsciente. Y lo que es todavía más interesante, a diferencia de otras introspecciones psicológicas o indagaciones psicoanalíticas que procuran traer lo subconsciente a la consciencia, la práctica del Yoga (y también de la meditación) es una exploración del inconsciente.

Desde una perspectiva intelectualista parece que formular verbalmente lo inconsciente es siempre una actividad superior. Pero, dando una vuelta de tuerca más en la relación del consciente con el inconsciente, quien decide psicoanalizarse lo hace movido por la desazón y espera como resultado un alivio. Ambas sensaciones son corporales más o menos sutiles que, en la mayoría de los casos, por mucho que se manifiesten, permanecerán inconscientes, pues su naturaleza no es verbal, y es hasta difícilmente verbalizable, es física. La práctica del Yoga y la meditación enfocan y sondean directamente este aspecto sensorial y corporal del inconsciente.

El resultado de la exploración corporal del inconsciente que realizan el Yoga y la meditación es una liberación de la mente. El cuerpo se descubre, y descubriéndose se relaja. La mente abandona sus condicionamientos (corporales), se abre con frescura a nuevas situaciones, se siente libre para adoptar nuevos puntos de vistas y recorrer sentimientos más sutiles. El neurofisiólogo Antonio Damasio en libros como “El error de Descartes” ha señalado el carácter imprescindible que las emociones y sentimientos, el cuerpo, en resumidas cuentas, tiene para el pensamiento. Hay, por así decirlo, una inteligencia corporal. Deshacer nudos o tensiones físicas, a través de la exploración yóguica, libera la mente de viejos hábitos. Abre puertas a los callejones sin salida que nos podamos hacer con nuestros acostumbrados juicios y razonamientos. Y no me refiero a razonamientos teóricos o especulativos. Me refiero a pensamientos relativos a nuestra vida práctica en los ámbitos de trabajo, relaciones sociales y familia. También sucede lo mismo en los grandes objetivos vitales.

Artículo publicado en la versión impresa del nº 8 de la Revista Dharma


jueves, enero 10, 2008

La intuición en los orígenes del Yoga (Yoga interior, Yoga exterior 3)

Además de que el Yoga, plausiblemente, fuera creado de este modo intiuitivo hace miles de años en las riveras del Indo, tal vez haya sido recreado de igual manera antes o después innumerables veces. Puede pensarse que esta recreación constante del Yoga sólo es posible en el entorno cultural indio o pre-indio, donde la presencia de modelos más o menos cercanos se convierte en una enseñanza constante. Sin embargo, la lógica natural y algunas noticias nos empujan a pensar que tal reinvención del Yoga es posible en otros entornos culturales, en diversas épocas y lugares, aunque siempre a cabo de personalidades excepcionales. Como muestra voy a citar el caso del creador o recreador de una de las diversas religiones sincréticas del Brasil contemporáneo José Gabriel da Costa, tal como se recoge en el libro Estrela da Minha Vida de Edson Lodi, según testimonio de su hermano Antonio hablando de su infancia:

“José Gabriel tenía mucha habilidad y destreza, un equilibrista nato. Se movía con los piés en alto y la cabeza hacia abajo(...) Parecía que José no tenía huesos. Hacía lo que quería con las piernas, los brazos y la cabeza, recuerta Antonio Gabriel.”

El hecho de que podamos distinguir entre un “Yoga Interior espontáneo” y un “Yoga Exterior o aprendido” no quiere decir que ambos tipos de Yoga sean contrarios o contradictorios, como ya hemos apuntado. El Yoga espontáneo, intuitivo o inspirado es el origen del Yoga aprendido. Los visionarios o rishis, cuyos nombres conocemos por la designación de algunas asanas o por leyendas (Matsyandra, Vashishtha, Marichi, etc.) traen mediante su destacada comprensión un modo de autoconocimiento que sus seguidores o discípulos puedan aprender. Lo más interesante del Yoga aprendido es que sobrepase la mera doctrina, las formalidades y, a su vez, se convierta en un Yoga intuitivo, en una comunión con su propio centro, que es a la vez personal y universal. O sea, se trata de una sabiduría que puede ser descubierta y experimentada dentro de sí y, a la vez compartida con otras personas, pues cada cual puede tener la misma experiencia y conocimiento. Lo descubierto se expresa y lo expresado de aprende. De este modo Yoga Interior y Yoga Exterior son en realidad dos momentos o dos caras en la evolución de algo único. A este respecto en el diario de Atmananda aparece un fenómeno revelador: Ananda Mayee Ma (y su marido Bolanath) cuando entran en Samadhi (iluminación o comunión interor con el universo) adopta de manera espontánea una posición sedente completamente erguida y firme. Lo que es más, adoptar esta posición es para sus seguidores presentes signo de Samadhi, del mismo modo que deshacer esta posición es señal de salida del Samadhi. Lo cual concuerda con el dicho Zen: la postura de Zazen (sentarse erguido sobre un cojín con las piernas cruzadas, las rodillas en el suelo y la nuca extendida) es Satori (iluminación). Es fácil observar que los meditadores experimentados adoptan durante la meditación una postura firme, quieta y erguida, algo así como enérgicamente relajada o relajadamente enérgica.

Artículo publicado en la versión impresa del nº 8 de la Revista Dharma
Foto: posición de Zazen

martes, enero 08, 2008

Yoga interior, Yoga exterior (Yoga interior, Yoga exterior 2)


Pero lo que es más interesante no es la supuesta distinción entre las prácticas físicas y las así llamadas “espirituales”, sino la diferentes maneras en que se puede practicar las asanas y los pranayamas. A este respecto sí que podemos distinguir entre dos tipos de Yoga: el interior y el exterior, o si se prefiere, el espontáneo y el aprendido. Este es un asunto que está relacionado con el nacimiento del Yoga. Por lógica, tuvo que haber alguien o algunos que practicaron el Yoga por vez primera de un modo espontáneo para que luego pudieran enseñárselo a otros. Una persona aplica su concentración a mover su cuerpo de todas las maneras posibles según su intuición le dicta. Resultado: las yogasanas o ejercicios yóguicos.

El célebre profesor de Yoga B.K.S. Iyengar dice en sus libros que para él la práctica del Yoga es como una oración. La oración, el canto, la lírica se expresa en palabras, el Yoga en movimientos o figuras que el cuerpo adopta como una manifestación de una profunda concentración. Hay pasajes de Swami Muktananda en “Play of Consciousness”, que ilustran este Yoga Interior:

“Algunos movimientos tuvieron lugar en mi cuerpo; diferentes clases de posiciones yóguicas, que nunca había hecho antes, ocurrieron con mucha facilidad.”

(...)

“La amada Shri Kundalini [deificación de la energía corporal], que es el alma verdadera de mi Gurudev [maestro], adoptó muchas formas para expandirse a través de mi cuerpo y para ocasionar estas kriyas [purificaciones]. Algunas veces ella me sentó en la posición del loto y puso mi cabeza en el suelo frente a mí, manteniéndome por largos periódos en el yoga mudra [nombre de esta posción]. Todos esos movimientos sucedieron espontáneamente; yo estaba aprendiendo Yoga a través de mi inspiración interior.”

También se ilustra este Yoga Interior en la biografía de Shree Anandamayee Ma, que en su juventud, durante el periodo de su sadhana leela o prácticas espirituales, tal como lo recoge Bithika Mukerji en The Life of Sree Atmanandayee, excúsese lo hiperbólico del estilo hagiográfico indio:

“Durante esa época sus días no estaban divididos en mañanas, tardes y noches, había sólo un periodo de dicha indescriptible. Algunas veces, cuando estaba realizando intrincadas asanas de Yoga, sus largas crenchas negras se enredaban con sus extremidades y el pelo se le arrancaba de raíz pero ella no acusaba dolor físico.”

Artículo publicado en la versión impresa del nº 8 de la Revista Dharma
Foto: Muktananda

jueves, enero 03, 2008

¿Existe un Yoga físico y otro espiritual? (Yoga interior, Yoga exterior 1)

Hace algunos días se produjo un momento humorístico en el recibidor de la sala donde enseño Yoga. Entro una persona que dijo estar buscando un Yoga que no fuera físico. No habían pasado ni dos minutos cuando entró otra persona que también indagó sobre el tipo de Yoga que enseñamos, pues procuraba un Yoga que sólo fuera físico.

El caso es que me pareció entender lo que cada una de estas personas quería. Una buscaba una práctica que no fuera un mero ejercitarse mecánico y repetitivo como el de los gimnasios, por muy saludable que pueda ser. La segunda quería un método que tuviera los pies en la tierra, que no fuera una divagación metafísica con tientes exóticos.

Y ahora yo tenía que responderle a ambas al mismo tiempo. Si el Yoga fuera una mera gimnasia no me interesaría. Es revelador que los griegos alejandrinos llamaran "gimnosofistas" a los yoguis. La sonoridad del término me hace gracia, porque sugiere algo así como unos sabios (sofistas) que hacen gimnasia. Como es conocido, era tradición de los antiguos griegos ir a los gimnasios a ejercitarse y filosofar. En realidad, el término “gimnasia” significaba en griego “desnudez”, de donde pasó a designarse de tal modo a los ejercicios que en la Grecia de aquella época se practicaba sin ropa. Desde entonces el ejercicio y la sabiduría quedaron hermanados en occidente, comprendidas dentro de un mismo ámbito educativo. Todavía en Alemania a los istitutos de bachillerato se les llama “Gimnasium”.

Me gusta definir el Yoga como una “gimnasia” pero como una “gimnasia de la mente”. Igual que los ajedrecistas utilizan las piezas y el tablero para ejercitar la mente, durante la práctica del Yoga se ejercita la mente a través del movimiento y posiciones del cuerpo. Aunque esta explicación tal vez no sea del todo exacta, sin embargo me parece que es bastante ilustrativa. La diferencia que establecían las dos personas que vinieron a preguntarme acerca del tipo de Yoga que enseño, que si físico o de otro tipo que supuestamente sería espiritual o mental, está bastante extendida no sólo en Occidente, sino en la India mismo, a mi parecer debido a la influencia occidental. He leído no pocos libros antiguos y contemporáneos sobre Yoga y tal distinción no aparece hasta tiempos recientes. Aun así todavía prevalece la ausencia de conflicto. Por poner un ejemplo, en “Death must die” de Atmananda, donde recoge su aprendizaje de la prestigiosa líder espiritual india Anandamayee Ma, nos encontramos lo siguiente:

“Mataji me mandó aprender asanas de Pushpa y hacerlas todas las mañanas antes de la meditación. Pushpa me enseñó Surya Namaskar y otras asanas…”

En los relatos de otros yoguis célebres, y celebrados como “maestros espirituales” la práctica de las asanas aparecen sobre todo en relación con la meditación, principalmente como preparación a ésta. La devoción, los cantos y la meditación, es decir, lo que se suele llamar el “Yoga espiritual” en ningún momento figura como algo contrario o enfrentado al llamado “Yoga físico”, o sea, la práctica de las asanas y los pranayamas. Más bien ambas prácticas aparecen cuanto menos como complementarias. Es lo que puede aprenderse en los escritos de Yogananda, Shivananda y Muktananda, por citar sólo a tres de los más prestigiosos líderes espirituales de la Inida contemporánea.

Artículo publicado en la versión impresa del nº 8 de la Revista Dharma
Foto: Atmananda (Blanca) junto a Anandamayee Ma